¿Por qué no? Si lo hacemos con los demás cítricos podemos hacerlo con pomelo y si os animáis ya os digo que queda muy jugoso.
Ingredientes:
- 1 yogur griego
- 1 medida del vaso de yogur de aceite de girasol
- 2 medidas del vaso de azúcar
- 1 medida del vaso de almendra molida
- 2 medidas del vaso de harina
- 4 huevos
- 1 sobre de levadura
- Ralladura de 1 pomelo
- Zumo de 1 pomelo
- Azúcar glas si queremos hacer el glaseado
Elaboración:
1. Lavamos el pomelo y lo secamos. Rallamos la piel del pomelo y reservamos. Hacemos zumo del pomelo y reservamos.
2. Precalentamos el horno a 180º C. Forramos, engrasamos y enharinamos un molde desmontable de unos 23-24 cm de diámetro.
3. Batimos los huevos, junto con el yogur, el aceite de girasol, el azúcar, la ralladura y el zumo (reservando dos cucharadas del mismo para el glaseado).
4. Incorporamos la almendra molida, la harina y la levadura. Batimos hasta que no queden grumos y volcamos en el molde.
5. Horneamos durante 40 minutos. Comprobamos pinchando con un palillo que está bien hecho por dentro y dejamos enfriar.
6. Para el glaseado usaremos las dos cucharadas de zumo que teníamos reservadas y echaremos azúcar glas, en principio unos 100-120 gr, que dependerá de lo denso que os guste. Si queréis que quede más blanco de color podéis añadir un pelín de leche o de nata. Y luego ya ajustaréis la densidad echando más azúcar glas si fuese necesario. Dejamos que se seque el glaseado antes de servir.
7. ¡A disfrutar!
Nota 1: Si no queréis hacer el glaseado podéis echar un poquito de azúcar glas por encima o nada.
Nota 2: Si queréis convertir este bizcocho en tarta os recomiendo hacer una crema de pomelo, yo la hice en la thermomix. Os subiré la receta al blog en la siguiente entrada.

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